
Se equivoca
en lo que dice
o en lo que hace,
pero finalmente se equivoca.
Que calla
cuando debería hablar
y cuando finalmente habla
ya es demasiado tarde.
Es esta tristeza,
este sentir de más
que la consume,
la ahoga,
la esclaviza.
Ella insiste en callar
dejando que gotas de tristeza inunden su ser
pero cuando permite que sus emociones afloren parece
que toman demasiadas
alas suben al cielo
y en una caída libre
se rompen contra el suelo
como si fueran de cristal.
Al final
su mayor equivocación
es dejar que cada palabra
refleje lo que siente
a un silencio
que desea condenarla al olvido.
3 comentarios:
cuando no podemos callar y las palabras nos salen por la piel, hay que dejarlas!! :D
Tampoco calles tanto...
es mejor hablar, pero a veces los silencios son mas efectivos que de igual manera dicen algo!!
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